jueves, 10 de noviembre de 2011

El sistema electoral

Como en cada campaña electoral, se está hablando, y esta vez más que nunca, del sistema electoral español y lo malo que es. No seré yo quien lo defienda, pero, hablando mal y pronto: somos idiotas.
Me he cansado de leer y escuchar feroces críticas contra la ley D'Hondt poniéndola como la madre de todos los males que azotan la política española unas veces mejor y otras peor fundadas, pero todas ellas comparten, de forma general, una premisa básica: quienes las hacen no tienen ni idea de teoría política.
No es mi intención dármelas de sabio y experto conocedor de estos campos, pero precisamente por ello es por lo que no se me ocurren hacer críticas sin conocer primero. Y parte de estas críticas las he escuchado de parte de compañeros del 15M, lo que a veces me hace pensar si no hemos errado desde un principio. Y para que esto no se quede en una crítica inútil vamos a explicar un poco como funciona el cotarro político. Ojalá tuviese mis apuntes de Sistemas Políticos, espero no haberlos perdido, porque eran realmente valiosos.

Para elegir a nuestros representantes hay una cantidad realmente increíble de formas de hacerlo, y dependiendo de múltiples factores podemos preferir unas u otras. No me voy a centrar en las que utilizan algunos países como Honduras o Irlanda porque ni los conozco a fondo ni tengo ganas de escribir un libro sobre el tema. Así que vamos al meollo: resulta que, si no en todos, en la inmensa mayoría de los países democráticos las fórmulas que se emplean benefician la formación de mayorías. Uno de los ejemplos más drásticos es EEUU, donde a la Cámara de Representantes que es quien elige al presidente solo llega un representante por jurisdicción. Es decir que de tu circunscripción únicamente estará representada la tendencia ganadora, el resto a la basura. EEUU es una democracia realmente antigua con un montón de particularidades que además a los europeos no nos suelen gustar. Sin embargo en Europa también se emplean sistemas que fomentan las mayorías. ¿Por qué? Probad a gobernar un país, entendiendo con ello realizar grandes proyectos y empresas, con más de 6 fuerzas políticas todas ellas con una fuerza más o menos similar. Es imposible. Y si alguien no está de acuerdo con esta afirmación lo discutiré en los comentarios o las cafeterías. En resumen, que es necesario para un funcionamiento democrático beneficiar a la mayoría, en este caso la Ley D'Hondt, que es lo que usamos en España, lo hace de una forma bastante proporcional.
¿Entonces que es lo que hace que tengamos un bipartidismo como el actual?
El tamaño de las circunscripciones electorales. Las provincias son una circunscripción demasiado pequeña para que un partido minoritario pueda sumar escaños salvo que so voto esté muy concentrado, caso de los nacionalistas, lo cual, dicho sea de paso tampoco les beneficia ni les perjudica (otro mito bastante extendido). Si las circunscripción fuese única (votar todos a bulto al Estado en vez de por provincias) los votos de los partidos minoritarios a nivel nacional les permitirían obtener algunos representantes.
He oído hablar también de la barrera electoral del 3% como otra fuente de mal. Otro disparate. Primero que las barreras electorales están presentes en todas las democracias, sin embargo en la nuestra es algo ridículo, y lo explico: es prácticamente imposible obtener un escaño con menos del 3% de los votos válidos.
Cojamos una circunscripción media, Sevilla por ejemplo, 12 diputados. 100% de votos válidos entre 12 diputados da un 8,33 % de votos necesarios para, en caso de que el sistema de reparto fuese proporcional y que no favoreciese para nada las mayorías, obtener un escaño. Vamos, que si en Sevilla que tiene 12 diputados necesitas un 8,33%, pasando de largo ese ridículo 3%, no hablemos ya de circunscripciones pequeñas que son la mayoría en España.
Otros elementos que influyen en el bipartidismo son los clivajes que tenemos en España, pero eso ya para otro día que esto ya es demasiado largo.
Pd: otro mito lo podéis desmontar vosotros mismos si os molestáis en revisar y comparar la repercusión del voto nulo y del voto en blanco a nivel práctico con la ley D'Hondt en la mano. Os daréis cuenta de que voto nulo y blanco hacen lo mismo (aunque no significan lo mismo) y que ninguno de los dos beneficia o perjudica a los grandes partidos o a los pequeños. A la hora de transformar en escaños los votos el voto nulo y el blanco tienen el mismo papel que la abstención, otra cosa es como se interpreten esos resultados. Menos escuchar y ver vídeos de Anonymous and company y más leer y pensar.
Ppd: lo siento pero el post no ha quedado todo lo redondo que debería (por falta de habilidad y espacio) así que podemos seguirlo en los comentarios : )
Pppd: edito el post para incluir un brutal enlace en el que cuentan todo lo que yo he contado aquí pero de una forma magistral que seguro que os aclara más dudas: Pseudolog.com

5 comentarios:

dmparra dijo...

No tengo mucho que añadir, salvo felicitarte por tu criterio, siempre enriquecedor, y pedirte dos cosas: 1) Que compartas públicamente el contenido de esos apuntes de sistemas políticos ;) 2) Me gustaría que te mojases y, además de hacer una crítica personal, propusieses alguna opción para mejorar la calidad de nuestra democracia, siempre que lo consideres necesario.

Una cosa respecto a los nacionalistas. El sistema d'Hont no les beneficia ni les perjudica, pero, a mi entender, sí el hecho de que la circunscripción sea la provincia; si fuese circunscripción única, por ejemplo, su representación caería en picado: ERC tiene más escaños que IU con menos votos.

dmparra dijo...

Una cosa que he olvidado: coincido con tu visión de la estabilidad. Está claro que un Estado debe ser gobernable, y aún queda mucho para ver un parlamento ideal donde el consenso sea la moneda de cambio entre políticos responsables, donde una gran cantidad de posibilidades ideológicas se hermanen en acuerdo, representándose todas las tendencias democráticas en la toma de decisiones... Pero, me gustaría ver en este país, algún día, una renovación política a todos los niveles, donde haya otras opciones más allá de PP o PSOE y nacionalistas. Una política que se acerque un poco más al pueblo. Pero... supongo que por ahora, simplemente tenemos lo que nos merecemos, pues somos nosotros los que votamos, ¿no?

Paco dijo...

Prometo buscarlos... y de paso hacer un nuevo post con una posibilidad para mejorar el sistema, que no todo sea quejarse ;D
Y en la última parte estoy de acuerdo contigo, supongo que tenemos lo que nos merecemos, tristemente.

Juanfra dijo...

El sistema perfecto no existe. Además, creo que el debate sobre la Ley d`Hont o la "leyquemedelagana" es un debate estéril e inútil. Lo que hay que hacer es formar a los jóvenes y enseñarles que la político no es un medio de aprovechamiento propio, si no que es un servicio que se presta a la ciudadanía, por voluntad propia, y por tal motivo, se debe a ella. Repito, discutir sobre sistemas electorales es baladí si los políticos no tiene claro eso desde el principio; políticos y ciudadanía, claro.
De todas formas, muy esclarecedora la entrada ;)

Paco dijo...

He añadido al final del post un enlace en que viene todo genial explicado por otro blog que seguro que os aclara más las cosas.
Es cierto que el sistema perfecto no existe, pero tenemos que escoger aquel que lima las imperfecciones de nuestra cultura política colectiva. Y no conviene menospreciar la importancia y el papel jugado por el sistema electoral ya que este es capaz de influir de una manera tremenda no solo en el resultado de las elecciones (obviamente) sino en los propios votos a los partidos, lo que repercute en las actuaciones de los políticos. Es una cuestión más importante de lo que parece, aunque en una cosa si estoy de acuerdo: si tanto ciudadanos como políticos tuviésemos una cultura política diferente no sería necesario cambiar de sistema para sentirnos representados. ;D